Reestreno de cacharreo

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Hablaba la semana pasada sobre el extraño y desafortunado nombre de una tienda de ropa (Desconectado). Mucho he reflexionado esta semana sobre este asunto (en realidad, no es que haya pensado demasiado, pero siempre queda bien decir esto) y he pensado en cómo se debe sentir un cacharro al ver acercarse la hora de la desconexión definitiva.

Es por ello, oye (vaya mi homenaje a los grades Martes y Trece) que he decidido dar nuevos bríos a un par de cacharros que me acompañan, como son el móvil y en GPS. Por cierto, y hablando de algo que no viene a cuento, hoy la revista dominical del periódico hablaba de los metrosexuales, tecnosexuales, retrosexuales, ¿para cuándo el frikisexual? ¿sería Enjuto Mojamuto (homenaje a los Chanantes) el modelo a seguir?

Voy a lo que voy, que me disperso. Esta semana he puesto en funcionamiento un par de tarjetas de memoria para, Dios menguante (según decían los de Gomaespuma), dar unos pocos más de años de vida útil a estos dos cacharros.

Al GPS le ha tocado una tarjeta de memoria SD de 2 GiB, para poder cargarles los mapas de toda Europa, porque la tarjeta que traía sólo daba para España y Portugal. Así que ya podemos planificar viajes por el continente. Porque de momento ese es el uso que le he estado dando: planificar cuántas horas tardaría, por ejemplo, en llegar a Glasgow (según el TomTom 28, pero siempre tira por lo alto).

El móvil ha salido ganando, porque le he puesto una tarjeta MicroSD de 8 GiB, en el que iré cargando poco a poco los mapas de los principales países de Europa y los más cercanos de África. Además, voy a usarlo como llavero USB para almacenar las cosas del día a día.

Lo que me interesa contar de todo esto es la sensación de que vuelvo a estrenar tanto GPS como móvil. Es un poco extraño, pero esta mañana me ha dado por limpiarlos y esta tarde parece que los llevo de estreno. En una sociedad en la que cada dispositivo está hecho para que dure apenas un mes más que la garantía, es bueno alargar un poco la vida útil de los cacharros tecnológicos que utilizamos para que nuestra vida sea más sencilla (o no, según se mire).

Que paséis una buena semana. Además, ¡esta semana hay puente!, así que en tres días ya estamos de nuevo de fin de semana.